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jueves, 18 de marzo de 2010
La gran mentira de Heavy Rain
Antes de nada, me gustaría aclarar que, aunque no sea costumbre en este blog, el artículo que sigue NO es mío. Ha sido originalmente publicado hoy en Vida Extra por Jose María Villalobos, y lo he incluido aquí porque su opinión se aproxima mucho a la mía, y además se trata de un artículo con un enfoque muy cinematográfico que me gusta mucho lo que expresa.
Lo sé, últimamente estoy muy pesado con Heavy Rain (y pido disculpas por ello). Pero es que es tan bueno...
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miércoles, 10 de marzo de 2010
Heavy Rain: el cine se reinventa en el videojuego
¿Cine con sabor a videojuego, o videojuego con sabor a cine? Ni siquiera yo lo tengo muy claro. Lo que sí que tengo claro es que Heavy Rain, bajo un formato de videojuego, ha forjado un nuevo tipo de cine que debería crear escuela.
Heavy Rain, como comentaba en la crítica que escribí, es un thriller oscuro e inquietante que goza de un magnífico guión a la altura de las grandes producciones de Hollywood, y de un apartado técnico soberbio. Y, a diferencia de otros videojuegos tradicionales, la natural sucesión de escenas en la narración crea una sensación cinematográfica absoluta ya que, independientemente del resultado de cada una de ellas -incluyendo la muerte de alguno de sus personajes principales que nuestras decisiones puedan provocar-, la historia continúa su cruel e implacable curso.
En El Mundo dedican hoy un extenso artículo a esta joya, que os invito a que leáis.
Lectura recomendada: El cine se reinventa en el videojuego, publicado en El Mundo a 10 de marzo de 2010
Actualización: Marc Torné dedica otra muy interesante crítica a esta excelente obra en su blog. Podéis encontrarla aquí: Heavy Rain: Detrás de la Cámara.
viernes, 7 de noviembre de 2008
La (inexplicable) diferencia de precio de los blu-ray entre España y el extranjero
Un ejemplo: los blu-ray. Mientras que en España seguimos teniendo que pagar unos 30 euros por cada título (salvo raras excepciones), en otros países como USA el precio ronda los 20 ó 25 dolares. Por eso es bueno conocer el tema de las regiones, del cual hablé hace unas semanas (ver "posts relacionados" abajo), amén de otros idiomas. Para tener alternativas. A pesar de todo, el segundo obstáculo es también salvable gracias a páginas como MundoDVD, que dedica una entrada en su foro a listar blu-rays publicados en otros países que incluyen el doblaje castellano.
Y el perfecto ejemplo respecto al precio -que me desvío del tema- lo encontramos en la serie "Hermanos de Sangre", cuya edición española y edición inglesa, siendo muy similares, se diferencian en nada más y nada menos que casi 30 euros (y adivinad cual es la cara), comparando los precios del producto en DVDGo y en Play.com (por ejemplo).
¿Por qué tengo la sensación de que nos están queriendo tomar el pelo?
Actualización: ¡Ah! Y en Play.com, además, no cobran gastos de envío (por si alguien se anima a comprar fuera). ¿Necesitáis más ejemplos? La reciente "Entrevista con el Vampiro" (reciente, porque acaba de salir en alta definición) cuesta en DVDGo casi 32 euros, mientras que en Play.com su precio es de unos 18,50 (y según MundoDVD, además, incluye el doblaje castellano).
miércoles, 15 de octubre de 2008
Blu-Ray y los códigos de región
Como seguramente el lector sabrá, los discos Blu-Ray (el soporte estándar de alta definición que se impuso al ahora extinto HD DVD), al igual que sucede con los DVD, están codificados con un código regional atendiendo a la zona de la que proceden, de tal modo que el reproductor de una zona no puede -teóricamente- reproducir discos de otras zonas. Estas zonas estan clasificadas por letras, de tal modo que cada una corresponde a una serie de regiones geográficas, según el siguiente criterio:

Sin embargo, lo que probablemente el lector no sepa es que hoy en día un gran número de blu-ray vienen grabados sin código regional (por razones que desconozco), lo que permite reproducir, por ejemplo, discos americanos en reproductores europeos. Esto es especialmente útil para los que, como yo, no tienen problemas con el inglés y quieren ahorrarse un dinero en sus compras, ya que allí los blu-ray están mucho más baratos que aquí en España, diferencia que se ve agravada gracias al cambio dolar-euro (compensando con creces los gastos de envío).
Por ello, probablemente al lector le interese conocer la página Blu-Ray Region Code Info, que muestra una lista de blu-ray publicados en USA, indicando para cada uno si viene o no codificado por región. Gran parte de esta información procede del blog Movie Tyme, que se dedica a testear los discos y a informar sobre la codificación de los mismos.
Además, la tienda web Axel Music nos facilita la búsqueda brindando todo un apartado dedicado a blu-ray "libres", para mayor facilidad (y gozo) de los aficionados al séptimo arte a 1080p.
- Zona A: Este y sudeste asiático, Norteamerica y Sudamerica.
- Zona B: África, suroeste de Asia, Europa y Oceanía.
- Zona C: Asia central, este de Asia, sur de Asia y Eurasia.
Sin embargo, lo que probablemente el lector no sepa es que hoy en día un gran número de blu-ray vienen grabados sin código regional (por razones que desconozco), lo que permite reproducir, por ejemplo, discos americanos en reproductores europeos. Esto es especialmente útil para los que, como yo, no tienen problemas con el inglés y quieren ahorrarse un dinero en sus compras, ya que allí los blu-ray están mucho más baratos que aquí en España, diferencia que se ve agravada gracias al cambio dolar-euro (compensando con creces los gastos de envío).
Por ello, probablemente al lector le interese conocer la página Blu-Ray Region Code Info, que muestra una lista de blu-ray publicados en USA, indicando para cada uno si viene o no codificado por región. Gran parte de esta información procede del blog Movie Tyme, que se dedica a testear los discos y a informar sobre la codificación de los mismos.
Además, la tienda web Axel Music nos facilita la búsqueda brindando todo un apartado dedicado a blu-ray "libres", para mayor facilidad (y gozo) de los aficionados al séptimo arte a 1080p.
jueves, 12 de junio de 2008
Alta definición: el cine a 1080p
Los que me conocen saben que soy un amante de la alta definición. Esto, entre otras cosas, quiere decir que las películas que veo en el cine las acabo catalogando como "es un Blu-Ray" o "no es un Blu-Ray", en función de si me ha gustado tanto como para desear hacerme con ella cuando salga a la venta en el formato estándar de alta definición.
Pero, ¿qué es la alta definición? Y lo más importante, ¿merece la pena respecto al DVD? Lo cierto es que la respuesta es muy relativa: depende. Depende de lo purista que sea uno, o de lo que se considere uno, cuando se trata de disfrutar de calidad de imagen.
Al que le interesen los detalles técnicos, a continuación encontrará una pequeña explicación de cómo funciona todo esto. Al que no le interese, puede saltar lo que sigue y pasar al siguiente párrafo -o, mejor aún, ir directamente al final porque el tema de los televisores en el siguiente párrafo tiene una estrecha relación con este-. Veamos: en primer lugar debemos distinguir el número de líneas horizontales que componen la señal, y en segundo lugar la forma en que éstas se muestran. El VHS tradicional mostraba tan solo 240 líneas, mientras que los DVD llegan a las 480 si se trata de NTSC (el formato de vídeo americano), y 576 si hablamos de PAL. El actual estándar de alta definición eleva ese número de líneas hasta 1080. Si además consideramos, como antes apuntaba, la forma en que se muestran las líneas, veremos que esa diferencia es mucho mayor respecto a los antiguos soportes, ya que hasta la llegada de estas nuevas tecnologías la señal se emitía en formato entrelazado (representado por una 'i' para abreviar), que quiere decir que las líneas pares e impares de un fotograma se muestran de forma alterna en la pantalla -el clásico parpadeo de los televisores-. El otro modo, el progresivo ('p' para abreviar), indica que el conjunto de líneas de la señal se está mostrando completamente.
También conviene tener en cuenta que, ahora mismo, los televisores actuales se catalogan en dos tipos distintos en función de la capacidad de líneas que puedan mostrar: HD Ready, si llegan como mucho a 720p (720 líneas en progresivo), y Full HD si pueden mostrar una señal de 1080p (1080 líneas en progresivo). Mientras que la ventaja de estas últimas, las Full HD, es evidente, la desventaja -no conocida por muchos consumidores y muchas veces tampoco comentada por los vendedores- es que cuando reciben una señal de menor calidad, como puede ser la que se emite por televisión o la que llega de un reproductor de DVD antiguo que estaría a 576i, esta imagen se reescala automáticamente a 1080i para poder mostrarla en pantalla, haciendo que esta se 'pixele' (se muestre de forma más tosca, por decirlo de alguna manera y no volver a entrar en aburridos detalles técnicos).
Y dirá el lector: "Todo esto está muy bien, ¿pero se nota la diferencia?". Como una imagen vale más que mil palabras, dejo a continuación unos enlaces a una página muy completa llamada ZonaDVD que, además de informar puntualmente de todas las novedades en DVD y Blu-Ray en España, publica de cuando en cuando comparativas de diversas películas en los dos formatos para que se aprecie la nitidez de imagen. Pulsad sobre la película para visitar el artículo:
Cars (DVD vs. Blu-Ray)
Casino Royale (DVD vs. Blu-Ray)
El Ofanato (DVD vs. Blu-Ray)
El Resplandor (DVD vs. Blu-Ray)
Soy Leyenda (DVD vs. Blu-Ray)
Pero, ¿qué es la alta definición? Y lo más importante, ¿merece la pena respecto al DVD? Lo cierto es que la respuesta es muy relativa: depende. Depende de lo purista que sea uno, o de lo que se considere uno, cuando se trata de disfrutar de calidad de imagen.
Al que le interesen los detalles técnicos, a continuación encontrará una pequeña explicación de cómo funciona todo esto. Al que no le interese, puede saltar lo que sigue y pasar al siguiente párrafo -o, mejor aún, ir directamente al final porque el tema de los televisores en el siguiente párrafo tiene una estrecha relación con este-. Veamos: en primer lugar debemos distinguir el número de líneas horizontales que componen la señal, y en segundo lugar la forma en que éstas se muestran. El VHS tradicional mostraba tan solo 240 líneas, mientras que los DVD llegan a las 480 si se trata de NTSC (el formato de vídeo americano), y 576 si hablamos de PAL. El actual estándar de alta definición eleva ese número de líneas hasta 1080. Si además consideramos, como antes apuntaba, la forma en que se muestran las líneas, veremos que esa diferencia es mucho mayor respecto a los antiguos soportes, ya que hasta la llegada de estas nuevas tecnologías la señal se emitía en formato entrelazado (representado por una 'i' para abreviar), que quiere decir que las líneas pares e impares de un fotograma se muestran de forma alterna en la pantalla -el clásico parpadeo de los televisores-. El otro modo, el progresivo ('p' para abreviar), indica que el conjunto de líneas de la señal se está mostrando completamente.
También conviene tener en cuenta que, ahora mismo, los televisores actuales se catalogan en dos tipos distintos en función de la capacidad de líneas que puedan mostrar: HD Ready, si llegan como mucho a 720p (720 líneas en progresivo), y Full HD si pueden mostrar una señal de 1080p (1080 líneas en progresivo). Mientras que la ventaja de estas últimas, las Full HD, es evidente, la desventaja -no conocida por muchos consumidores y muchas veces tampoco comentada por los vendedores- es que cuando reciben una señal de menor calidad, como puede ser la que se emite por televisión o la que llega de un reproductor de DVD antiguo que estaría a 576i, esta imagen se reescala automáticamente a 1080i para poder mostrarla en pantalla, haciendo que esta se 'pixele' (se muestre de forma más tosca, por decirlo de alguna manera y no volver a entrar en aburridos detalles técnicos).
Y dirá el lector: "Todo esto está muy bien, ¿pero se nota la diferencia?". Como una imagen vale más que mil palabras, dejo a continuación unos enlaces a una página muy completa llamada ZonaDVD que, además de informar puntualmente de todas las novedades en DVD y Blu-Ray en España, publica de cuando en cuando comparativas de diversas películas en los dos formatos para que se aprecie la nitidez de imagen. Pulsad sobre la película para visitar el artículo:
Cars (DVD vs. Blu-Ray)
Casino Royale (DVD vs. Blu-Ray)
El Ofanato (DVD vs. Blu-Ray)
El Resplandor (DVD vs. Blu-Ray)
Soy Leyenda (DVD vs. Blu-Ray)
martes, 1 de abril de 2008
Burn (tema musical de la banda sonora de El Cuervo)
Un filme oscuro, trágico y profundo como El Cuervo -del cual hablaré en un futuro próximo- merecía una banda sonora acorde a las circunstancias. Y, si bien son varias las canciones y los artistas que participan en la obra -desde el propio "score" de Graeme Ravelle, pasando por temas como la formidable "Dead Souls" de los Nine Inch Nails o la sentimental "It can't rain all the time" de Jane Siberry-, lo cierto es que, desde mi particular punto de vista, ninguno captura la esencia del filme tan bien como el tema "Burn", compuesto expresamente para la película por el grupo británico The Cure.
The Cure, para quien no lo sepa, es un grupo de difícil clasificación (¿rock alternativo?) liderado por el carismático Robert Smith, que siempre ha tendido hacia indumentarias y temas de tintes oscuros, y ha estado tradicionalmente asociado a los movimientos gótico, siniestro y mod (los cuales, reconozco, me cuesta bastante distinguir). El grupo lleva ya más de 30 años en activo, y su música ha pasado por diferentes y muy distintas fases: temas tan diferentes como la alabada y depresiva "A Forest", pasando por la siniestra -y formidable- "Lullaby", hasta la alegre, romántica y optimista "Friday, I'm in Love" (las cuales pudimos disfrutar en vivo en el reciente concierto que dieron en Madrid) componen un enorme y variopinto repertorio discográfico; si algo está claro es que la calidad del grupo es incuestionable.
En el filme que nos ocupa, "Burn" refleja perfectamente, para mi gusto, el espíritu que trató (y logró muy acertadamente) de imprimir a la película el infravalorado Alex Proyas. La música habla de dolor y tragedia, de soledad, de sufrimiento por el amor perdido, de la lucha interna con ese pesimismo que en ocasiones trata de devorarnos, y en último lugar de redención*.
Un tema muy recomendable para escuchar con o sin película. No creo que te decepcione.
* Si bien, reconozco, esta última y personal idea no proviene de la letra, sino de las sensaciones que me transmite la música en sí.
The Cure, para quien no lo sepa, es un grupo de difícil clasificación (¿rock alternativo?) liderado por el carismático Robert Smith, que siempre ha tendido hacia indumentarias y temas de tintes oscuros, y ha estado tradicionalmente asociado a los movimientos gótico, siniestro y mod (los cuales, reconozco, me cuesta bastante distinguir). El grupo lleva ya más de 30 años en activo, y su música ha pasado por diferentes y muy distintas fases: temas tan diferentes como la alabada y depresiva "A Forest", pasando por la siniestra -y formidable- "Lullaby", hasta la alegre, romántica y optimista "Friday, I'm in Love" (las cuales pudimos disfrutar en vivo en el reciente concierto que dieron en Madrid) componen un enorme y variopinto repertorio discográfico; si algo está claro es que la calidad del grupo es incuestionable.
En el filme que nos ocupa, "Burn" refleja perfectamente, para mi gusto, el espíritu que trató (y logró muy acertadamente) de imprimir a la película el infravalorado Alex Proyas. La música habla de dolor y tragedia, de soledad, de sufrimiento por el amor perdido, de la lucha interna con ese pesimismo que en ocasiones trata de devorarnos, y en último lugar de redención*.
Un tema muy recomendable para escuchar con o sin película. No creo que te decepcione.
* Si bien, reconozco, esta última y personal idea no proviene de la letra, sino de las sensaciones que me transmite la música en sí.
martes, 25 de marzo de 2008
La última risa del Joker

Cuan grande (y terrible) fue mi sorpresa al leer hace unos días* en el metro, medio dormido por la mañana, un titular en el periódico que anunciaba el fallecimiento de una de las grandes promesas de Hollywood. Mi primera reacción fue de estupefacción, por un breve instante imaginé, incluso deseé, haber malinterpretado dicho titular. No ya tan solo porque, como cinéfilo, pueda impactarme en mayor o menor medida la pérdida de lo que podía -y seguramente iba a- llegar a ser una de las grandes estrellas del cine. Ni siquiera porque, como aficionado al cómic que soy, el imaginar a ese muchacho dramatizado como el mayor enemigo de Batman, acompañado de aquella sonrisa ahora perpetua, pueda resultarme amargamente irónico. No. Creo que la auténtica razón de mi estupefacción, mi asombro y mi tristeza -no solo como aficionado al cine o al cómic, sino como ese ser humano que más de uno parece olvidar que lleva dentro-, radicaba en que concebir la muerte de un muchacho de tan solo 28 años con un prometedor futuro, no solo en el cine sino en todo lo demás, un futuro que le había sido arrebatado por una de esos infantiles antojos de la vida; concebir eso me resultaba amarga y traicioneramente triste.
Heath Ledger nació en 1979 en Perth, Australia. Hijo de un ingeniero de minas y de una profesora de francés, y único varón de cuatro hermanos, fue bautizado en honor al protagonista de la novela "Cumbres Borrascosas". Comenzó a destacar por sus habilidades interpretativas a una edad bastante temprana, formando parte de la compañía de teatro Glove Shakespeare, compañía que acabaría abandonando para empezar a dedicarse a la televisión y posteriormente al cine. Aunque técnicamente no debutaría en Hollywood hasta 1999, con el estreno de "10 Things I Hate About You" ("10 razones para odiarte" en su título español), su debut cinematográfico tuvo lugar en 1997 con la película australiana "Blackrock", y un reconocido prestigio en su país con la exitosa "Two Hands". A partir de ahí, Heath empezó a abrirse camino en el mundo del cine, y a demostrar su valía, con títulos como "El Patriota", "Destino de Caballero" o "Monster's Ball", siendo nominado a los oscars a la edad de 26 años por su actuación como cowboy gay en "Brokeback Mountain", y convirtiéndose así en el actor más joven que puede, o mejor dicho podía, presumir de tal logro.
Dicen las ¿malas? lenguas -el que suscribe no desea entrar en asuntos personales, aquello que descansa déjalo descansar- que el actor sufría de una terrible depresión que lo llevaría a la muerte un fatídico 22 de enero de 2008, no sin antes haber concluido el rodaje de uno de los grandes estrenos del presente año: "The Dark Knight", la continuación de "Batman Begins", en donde encarnaría por primera y última vez al Joker, el enemigo por excelencia del Caballero Oscuro. Este personaje, retorcido, malvado y trastornado hasta la médula, pudo tener un efecto devastador en el actor, de quien se decía se metía demasiado en el papel de los personajes que interpretaba. El joven Ledger fue encontrado muerto en su apartamento por su masajista junto a un tarro de pastillas y, aunque al principio se habló de sobredosis -¿qué decía sobre las malas lenguas?-, esta teoría parece haber quedado descartada, sustituída por lo que parece haber sido una mala reacción química entre diferentes medicaciones que aquel día, como otros, ingirió para tratar de sobrellevar la depresión que atravesaba y que acabaría ahogándole.
Tal vez nunca lleguemos a saber qué pasó en realidad. ¿Pudo con él la depresión o hubo algo más? Y yo digo, ¿acaso importa? La única verdad, la única y dolorosa verdad, es que hemos perdido a uno de las grandes promesas de Hollywood con toda una vida por delante.
Una promesa rota siempre duele.
* este artículo fue escrito originalmente a comienzos de febrero del presente año.
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